3 pasos a seguir antes de una reforma integral

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3 pasos a seguir antes de una reforma integral

Emprender una reforma integral de una vivienda no es cosa de un día, pues requiere de una fase previa a la obra en sí. Este periodo va desde que el cliente toma la decisión, en firme, de llevar a cabo una remodelación de su hogar hasta que se firma el contrato con la empresa de reformas escogida. La duración de esta etapa dependerá de muchos factores, por ejemplo, de si requiere proyecto o no, del tiempo que dure la tramitación de la licencia o del número de presupuestos que se soliciten.

Si no tienes ni idea de por dónde comenzar, a continuación vamos a ver, paso por paso, las diferentes fases que se deben seguir.

Paso 1: aclara tus ideas

 

Antes de emprender una reforma de esta envergadura es habitual no tener una idea lo suficientemente clara de lo que se quiere conseguir ni por dónde empezar, por ello, aconsejamos antes de nada abrir un periodo de reflexión donde se vayan anotando en un cuaderno (o en un documento digital) las distintas necesidades que se detectan. Una práctica muy frecuente es pedir consejo a amigos, familiares y conocidos. ¡Cuidado! Habitualmente, lejos de aclarar nuestras ideas, ocurre lo contrario, por lo que esta fase se prolongará considerablemente a menos que tengas claro lo que quieres.

Desde nuestra experiencia como empresa de reformas en Sevilla, afirmamos que las más comunes son las relativas al mal aspecto de espacios como la cocina o el cuarto de baño, donde seguro que además, aparte de esa apariencia “pasada de moda”, también será necesario renovar sus instalaciones de luz o agua.

Paso 2: diseña lo que quieres

 

Aunque muchos clientes solicitan que seamos nosotros quiénes diseñemos su reforma integral, pero bien es cierto que en aquellos casos en los que ya se tiene un pequeño diseño en papel el proceso es mucho más rápido, aunque corresponderá a los interioristas darle la forma final al proyecto para que sea técnicamente (y legalmente) viable.

Los casos más comunes son los referentes al cambio de distribución, sobre todo, si se trata de un inmueble de cierta antigüedad o si se va ampliar el número de personas que van a vivir en él. Aunque se tengan las ideas claras, siempre hay que confiar en los profesionales, sobre todo, para cuestiones como la amplitud y orientación de las habitaciones, la elección de los puntos de luz, canalizaciones de agua, luz y gas, etc.

Paso 3: solicita presupuestos claros

 

La fase final antes de que entren los operarios en tu hogar es, precisamente, decidir qué empresa va a ejecutar la reforma integral. No es una tarea fácil, pues en ella influyen más aspectos aparte del dinero (recuerda que lo barato puede terminar saliendo más caro). Por ejemplo, solicita que en el presupuesto aparezca el precio final de la obra con los impuestos correspondientes incluidos, así como un detalle de los distintos materiales que se van a utilizar y la calidad de los mismos. Además, es muy recomendable que quede reflejado por escrito si hay algún trabajo “no incluido” para luego evitar sorpresas desagradables. Recuerda incluir dentro de los gastos los pagos de las tasas y licencias municipales, que en cada localidad tendrán una cuantía específica.

También hay que tener en cuenta dentro del presupuesto los plazos de realización de la obra y, sobre todo, la fecha de entrega. Aunque en MQ somos bastantes escrupulosos en cumplir con ese compromiso, es posible que haya retrasos por causas de fuerza mayor o cuestiones no imputables a nuestra empresa (como una paralización de la obra por cuestiones legales externas o por la ampliación de la reforma por decisión del cliente). No obstante, exige que se reflejen en el presupuesto las posibles penalizaciones si se retrasa la finalización total de la reforma (habitualmente alguna rebaja en el precio). Finalmente, el presupuesto debe reflejar otros elementos como las distintas fases y formas de pago (en metálico, transferencia, cheque…).

Por último, una vez elegida la empresa de reformas que más te convenza, formaliza un contrato por escrito y solicita la entrega de los distintos recibos y facturas para poder presentar alguna reclamación en un futuro, si lamentablemente se da el caso.



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